miércoles, 31 de agosto de 2011

La sangre derramada



El viaje, con escalas no ha sido muy pesado, pero el no haber dormido apenas en toda la noche hace que lleguemos muy cansados.

Lo primero que llama la atención al llegar es que todo está en cirílico, y aunque debería dar lo mismo, en realidad choca bastante. No sé qué se pensaba Belén que iba a pasar en el control de pasaporte, pero pasamos sin problemas.

Esta vez, aunque había bastante gente con carteles, no vino nadie a buscarnos, ni tampoco cogimos ninguno de los taxis que se ofrecían. Fuimos al autobús, siguiendo las indicaciones de unas página y después de veinte minutos de espera nos dimos cuenta de que en algo nos estábamos equivocando.

Se nos acerca un chico que conduce una furgoneta con asientos, que pone paradas de metro en una ventana y nos dice algo que no entendemos, a lo que respondemos con el nombre de una parada de metro, nos dice que si, vamos, que "da", así que nos montamos... con muchas dudas, pero nos montamos.

En el trayecto, con un tráfico algo caótico, aprendemos cirílico y nos damos cuenta que la última parada de la furgoneta es la que más cerca nos pilla del hotel, así que en vez de bajarnos en la primera vamos haciendo una panorámica hasta la última.

Curiosamente, a la furgoneta se sube y baja la gente en las paradas oficiales, en las no oficiales y en cualquier semáforo.

En ese momento aún no sabemos lo grandes que son las distancias en San Petersburgo, pero no tardamos en aprenderlo: cargados con las maletas andamos y andamos y andamos hasta el hotel, al que por fin llegamos.

Como buenos turistas, hay que aprovechar el día de llegada, así que tras un breve descanso para dejar las maletas, vamos a andar la ciudad, todo edificios macizos y grandes calles, lo que es decir andar y andar. No es que sean altos, pero todos tienen en su interior un amplio patio, por lo que desde fuera las manzanas quedan enormes.

Nuestro paseo, nos lleva por fin a la joya del día, la catedral de la sangre derramada, erigida en el lugar donde el zar alejandro recibió la herida que le mató, extraordinaria por dentro y maravillosa por fuera.

Belén, nada más ver las cebollas (de las cúpulas) se puso a llorar (de emoción).

lunes, 29 de agosto de 2011

Nos vamos a Rusia


La elección del destino se fue madurando a lo largo de varias semanas, mirando catálogos de viajes de aquí y de allá, y quedando en el tintero lugares igualmente apetecibles al otro lado del charco, pero como yo digo, que requieren de una buena forma física ...

Una vez elegido el destino, lo siguiente era ver si hacerlo por agencia o por libre, cada cual con sus pros y sus contras. Por un lado nos gustaba hacerlo por libre porque tendríamos mucha más flexibilidad para itinerarios y sobre todo para la elección del hotel: me fastidia mucho que me lleven al quinto pino y luego sea difícil moverte por tu cuenta. Y normalmente también será bastante más barato.

Por contra, hay que cargar con muchas más tareas... pero eso ya se sabe

Los visados: Para entrar en Rusia es necesario ir con visado y para tramitar el visado, enviando el pasaporte a madrid por mensajero, es necesario una carta de invitación por parte de una entidad rusa, en nuestro caso los hoteles, que tienes que tener previamente reservados. Esto puede llevar unos quince días: en conclusión, no hay que dejar las cosas para última hora... Si vas por agencia, ellos se encargan del trámite.

En el hotel de moscú nos pidieron que mandáramos escaneada la tarjeta de crédito por las dos caras!! :-o

De San Petersburgo a Moscú: se puede ir en avión o en tren. Lo que más mola es ir en un tren nocturno de época, el llamado "Flecha Roja", con madera labrada y visillos de encaje, y que tarda unas ocho horas en ir. Dónde están los problemas ... pues entre lo que lees en los foros y lo que vas viendo...

Las página de trenes rusos, lo que sería su renfe, está en ruso.

La alternativa es comprar el billete en una agencia de viajes rusa, pero en inglés, con una módica comisión de como el 25%

De los trenes los hay con billete electrónico o no y los que no los tienes que cambiar en taquilla donde solo hablan ruso ... y dicen que con los turistas se quedan con comisión.

Los nocturnos no son electrónicos...

Los aviones hay de todo, pero dicen que son bastante maluchos y por tiempo, tampoco ahorras tanto.

Si vas por agencia, ellos se encargan de todo esto.

Al final vamos en un tren rápido, entre otras cosas por las prisas de coger el hotel para poder tramitar los visados.

Por supuesto, el billete está en ruso.

Y llegados a este punto, por si alguien no lo sabe el ruso se escribe en cirílico, vamos que ni siquiera se entienden las letras.

Pero solventados todos estos detalles y algún otro NOS VAMOS A RUSIA!!!, lo que me recuerda al gran Chejov:

"Cuando Chejov vio el largo invierno por delante, sólo percibió un invierno crudo y sombrío y desprovisto de esperanza. No obstante, nosotros sabemos que el invierno no es más que un paso más en el ciclo de la vida. Pero parado aquí, en medio de los habitantes de Punxsutawney y disfrutando del calor de sus hogares y corazones, no podría imaginar un mejor destino que un largo y brillante invierno."

Yo, ahora, no puedo imaginar mejor destino para las vacaciones que las catedrales, palacios y jardines de San petersburgo y moscú (a pesar de la lluvia)

Comienza la aventura!!!

PD: Es cierto, me cuesta mucho dormir en autocares... no como a otras ...