viernes, 15 de octubre de 2010

Samode, el pueblo



Pero no queremos estar encerrados en nuestra urna del palacio, así que también hay que visitar el pueblo. Es de lo más limpio que hemos visto por la india, lo que no quiere decir mucho, y según nos cuentan tiene como unos diez mil habitantes, de los cuales unos cinco mil viven en el campo. Entre vosotros y nosotros, son poco más de cuatro calles entrelazadas a los pies del palacio.

Las calles, ya digo, limpias, lo que puede ser por los cerdos, que campan a sus anchas por todas partes. Cuando decimos cerdo, la imagen no es la de los cerdos españoles, sino una especie de jabalí, con un pelo muy rígido, que utilizan para hacer cepillos.

Desde el primer día, cada vez que bajamos al pueblo (cada tarde) todo el mundo quiere hablar con nosotros (y que entremos en su tienda). Todo el pueblo esta con nosotros a lo bienvenido míster marshall. Uno de los chicos que nos acompaña de calle en calle, de tienda en tienda, habla un poco de español y le gusta practicar con nosotros. Según nos dice él y el pueblo están muy contentos con los españoles, que van a pasar tres días en el pueblo (y hacer muchas compras), que la mayor parte de los turistas solo vienen al palacio a comer y que no bajan al pueblo o como mucho se quedan un día... así que no sé si nos pondrán una calle, porque no hay tienda en la que no hayamos entrado. Nos dicen hoy poco business, así que que barato.

Además de piscinas, pueblo y compras, hemos realizado otra actividad de lo más enriquecedora ... hemos ido al templo del dios Mono; así dicho, puede parecer cualquier cosa, algo sencillo, pero nada más lejos de la realidad; al llegar al hotel vimos una escalera que subía a la montaña, que tenía una campana al inicio y nos prentamos "dónde irá esa escalera?" y nos dijeron que al tempo del dios Mono, así que nos quedamos con ganas de ir ... subir esa escalera.
Así que para completar el viaje dijimos hay que ir y para allá que fuimos.
Empezamos a subir la escalera, bien al principio y menos bien según avanzamos; parecía una escalera hacia el cielo; al poco de empezar a subir, se nos unió nuestro amigo, que se lo habíamos dicho el día anterior y decidió acompañarnos, y poco después, también se nos unió el chófer, que aunque no fuéramos a hacer uso de sus servicios, se ha quedado con nosotros todos estos días en el pueblo.
Por fin acabó la escalera y comenzó la excursión, como una hora de marcha bajo el sol abrasador indio, cruzándonos con peregrinos, que nos miraban como si fuéramos una atracción de feria.
Belén iba bien entretenida y casi no lloró a la ida, y como íbamos con el muchacho y el chófer, se hizo ameno.
El templo, más grande que cualquiera del pueblo, es centro de peregrinaje y había un montón de gente; desde luego, no hay turistas que vayan allí, así que todos nos miraban e incluso algunos nos hacían fotos; hasta el capitán de la policía del templo quiso pasar un rato de charla con nosotros, mientras todos nos rodeaban, asomándose por puertas y ventanas, según hablabamos con él. Vimos al dios mono y nos dieron sendos collares de flores naranjas, para tener buena suerte. Y vuelta, nuevamente bajo el
sol abrasador indio, con falta de agua.... y hoy, con agujetas!!

Subiremos más fotos en Valladolid!!

Samode, el palacio



Me parece a mi que esto ya suena repetitivo, pero es que es la pura verdad.

El hotel de Samode es un antiguo palacio que ha sido acondicionado. Como parece que no hay muchos huéspedes (el primer día debíamos ser tres parejas) el hotel, de motu propio nos cambia de habitación, en vez de una habitación normal que teníamos, a otra deluxe. Y qué pedazo de habitación!! Por supuesto, si el palacio no tiene inquilinos, todo el personal está nuevamente a nuestro servicio... así que si los indios son ya de por si serviciales, esto es una pasada... Esperamos no acostumbrarnos a esto, que luego va a ser difícil que esté a la altura.

El hotelito tiene dos piscinas, cada una con su encargado, así que como vamos a estar varios días las vamos alternando. En el momento de máxima ocupación compartimos piscina y encargado con otra pareja.

Aquí, como ya sabéis, hemos recuperado el wifi, pero hay que ir a uno de los patios; en uno de los ratos de escritura le digo a uno de los que está pendiente de nosotros todo el rato: "Is possible to eat something here?", a lo que me responde, sonriendo, por supuesto: "Here everything is possible". Están siempre al servicio del cliente.

Y cuando decimos que es un palacio acondicionado, no es que lo hayan reconstruido, sino que lo han remodelado para tener las habitaciones, pero sigue conservando el esplendor de antaño.

Para que os hagáis una idea la habitación tendrá algo más de treinta metros cuadrados, tiene como seis zonas: al entrar un sofá con una mesita, otro con una especie de diván otomano (un colchón sobre el suelo donde descansar), una fuentecita de mármol (en medio de la habitación), una mesa con dos sillas, un despachito y la gran cama con dosel. Con una puerta para acceder a una terraza particular donde ver las estrellas de más de ciento cincuenta metros. Y el baño con una bañera enorme, también de marmol, con un escalón para acceder, y ducha separada.

Ya subiremos más fotos del palacio!!

Jaipur, ciudad de contrastes

Que inolvidables experiencias por Jaipur, aún nos quedan cosas diferente por hacer en la India.


La primera, conocer a Dumbo.

Una de las cosas que se hace para subir al fuerte Amber es ir en elefante; no veais que chulos son los elefantes ... y lo tristes que me parecieron, pero bueno, esa es su vida, ir de subida en subida ;-)
El paseo no fue especialmente cómodo, ni especialmente incómodo, pero lo que sí que fue, divertido. Aquí, los que guiaban los elefantes estaban a sacar propina como fuera, y a la correspondiente al paseo se añade la de la foto que nos hacen: el nuestro se la hace a los de delante y el delante nos la hace a nosotros y cada uno se lleva su propina. Lo más gracioso de esto fue que adelantamos a ese elefante y para darle la propina a su dueño hizo que el elefante levantara la trompa y la cogiera.
Es indescriptible decir lo que se siente cuando un elefante lanza su trompa hacia a ti, y tu le tienes que encajar un par de billetes en ella!!

Tras dejar el elefante, el siguiente paso es ver el fuerte de Amber, antigua capital del reino. El guía que nos toca ha aprendido español en dos meses ... así que tampoco es que se explaye demasiado con las explicaciones. Amber, Jaipur y Samode, pertenecen a otro estado de la India, y parece que este es más rico, al menos las cosas están más cuidadas y eso hace que parezcan más bonitas.


Tras la visita al fuerte, nos llevan a una tienda de impresiones de tela y fabricado de alfombras ... muy interesante el proceso de fabricado ... pero no tan interesantes los precios. Así que nos tomamos la cocacola y a otra cosa mariposa. Es que es así, ya tienen las tiendas de visita concertadas. A continuación otra tienda, en este caso de joyas y también el proceso de fabricado, tallado y demás, pero los precios no son indios, sino más bien europeos, así que nada (esta vez ni siquiera té).

Después de las tiendas, ya completamos la visita a la ciudad, viendo otro palacio muy bien conservado, vamos, que tiene zonas en las que vive el maharajá; según comenta el guía, sigue habiendo maharajás por todo la india, lo que pasa que no tienen poder político (otra cosa es el económico).
Así, rápidamente el guía nos ventila, dejándonos toda la tarde para patear Jaipur y ver y disfrutar del caos de sus calles :-)

miércoles, 13 de octubre de 2010

Le Meridien

En jaipur tuvimos la suerte o la desgracia de alojarnos en un gran hotel "Le Meridien", suerte porque era muy bueno y la habitación genial... pero estaba muy lejos de la ciudad... así que tampoco había más que otros seis o siete inquilinos... vamos que teníamos un hotel de cinco estrellas y todo su personal a nuestra disposición para menos de diez personas. A cada paso alguien preguntando "Qué necesita? Todo bien? Le puedo ayudar en algo?" Pero si yo lo que quiero es que me dejen tranquilo ... :-)



El caso es que el chófer nos dejó en el hotel con toda la tarde por delante, así que no quedó más remedio que darse un chapuzón en la piscina del hotel, ver un poco la tele india con sus programas de búsqueda de pareja india y acostarse pronto para recuperar fuerzas para el madrugón del día siguiente.


 Al lado de nuestro hotel estaban construyendo otro ... habéis visto qué andamios ???

Fatephur sikri

Hoy nuevamente toca día de viaje. Unas cuatro horas para hacer algo menos de doscientos kilómetros.

Por el camino paramos en otro conjunto monumental llamado Fathepur Sikri.

Este palacio fue corte durante catorce años de un rey que se caso con tres mujeres (al mismo tiempo, se entiende): una hindú, una musulmana y una cristina. Esto da muestra de la posible convivencia entre las distintas religiones por esta zona. El palacio es bonito por sí mismo, pero para nosotros es más llamativo por la gran diferencias de estilos con respecto a europa. Además, es posible contemplar de forma conjunta, a lo largo de los recintos del palacio, los distintos estilos que caracterizaban cada una de las religiones.



Visto el palacio, vamos a ver la mezquita, o al menos eso es lo que creía yo, ya que de camino a ella hordas de vendedores de pulseras, collares, brazaletes, elefantes ... vienen a por nosotros; bueno, las cosas claras, en realidad no a por nosotros, si no a por belén, ellos si que saben con quien tienen más posibilidades.

Conseguimos zafarnos de los acosadores... pero no, una vez dentro, otra parte de la familia se reparte el recinto, y tu, como turista quieres ver el monumento, pero no te dejan... a tu alrededor cuatro o cinco críos, jovenzuelos se disputan tu atención, por encima de los monumentos.

Un crío parece que ha caído en gracia, porque es guapete, tiene una cálida sonrisa y cierta gracia. Así que  compramos brazalete con idea de que así por lo menos nos dejen en paz ... nada más lejos de la realidad, al contrario, como luego nos dijo el guía, si compras te etiquetan de comprona, así que ven que tienen más posibilidades. Entonces viene el regateo con otro hasta un precio que no se puede dejar pasar, así que caen más pulseras. Belén ya lleva cubierto el brazo desde la muñeca hasta el hombro ... pero aún no es suficiente. Otro nos hace su mejor oferta, mejor que la anterior, por supuesto, pero ya no caben ... estamos a salvo ? No. Otro que tiene cinco bambinos a los que dar de comer nos persigue; empieza el regateo; a nuestra contraoferta el guía dice "tranquilos" y a la segunda contraoferta el guía ya nos dice "mucho", pero la venta ya está hecha. Según luego nos cuenta, la mejor oferta te la harán cuando ya estés por subir al vehículo, pues cuando te vayas ya habrán perdido al cliente, por lo que hay que tener paciencia y esperar; a nosotros aún nos quedaba mucho para llegar al vehículo ... :-)

Realmente fue un guía excepcional, no solo explicaba bien las cosas y nos protegía de los que nos acosaban, sino que hasta se convirtió en nuestro fotógrafo de cámara.




Próximo destino, Jaipur

sábado, 9 de octubre de 2010

Agra y el Taj Mahal

Hoy hemos pasado un día fantástico en Agra.

Podemos decir satisfechos que ha sido un día redondo.

Nuestro guía Kumar y nuestro chofer Pradeep nos han llevado a ver todo lo que estaba en el programa y lo que se nos iba ocurriendo.



Lo primero ha sido el fuerte rojo. Era impresionante tanto por el tamaño como por el material con el que estaba construido. Un tipo de piedra que le daba ese color.

Fue construido por los mogoles hacia el 1625.

Kumar nos ha contado toda la historia de la familia que lo construyó y cómo acabo siendo prision del propio rey cuando su hijo quiso el poder.

Despues el baby taj (un mausoleo muy bonito), vistas panoramicas desde el rio para ver la gran joya de la ciudad desde una perspectiva diferente, una mezquita, una iglesia catolica, ... Y como no, mas compras.

Hemos visto como tallan el marmol y hacen incrustaciones con piedras semipreciosa y, por supuesto, hemos comprado unas muestras.


Despues de todo esto y de que nos metieran con el coche por la india profunda no apta para turistas (Veis al mono? estan por todas partes en Agra), llega la visita a la gran joya.

                                        ¡¡¡¡El Taj Mahal!!!!

Todo lo que se alabe este monumento es poco. Después de haber estado aquí podemos afirmar que solo por ver este monumento ya merece la pena venir a la India.

No os podemos describir lo que siente ante esta obra de arte pero os podemos poner unas fotos y deciros que no reflejan ni la décima parte.



El tamaño, los colores, las incrustacioned de piedras en el marmol, las tallas de las paredes  la armonia,... Hay que verlo!!!

Despues un bañito en la piscina del hotel y una estupenda cena india.

No es perfecto?

Solo empañado, como mucho, por recordar que Pradeep esta fuera en el coche mientras nos bañamos, mientras cenamos,... Por si necesitamos de sus servicios.

Eso si, siempre con la sonrisa puesta.

Los hindus son asi.

El tren

Esta experiencia merece capitulo propio.

Llegamos a la estación muy pronto por lo que el chofer nos recomienda esperar dentro del coche mientras viene el representante de la agencia que nos va a dejar sentados en el tren (pensamos que creen que somos tontos y nos podemos perder así que obedecemos)

Al final viene el hombre de la agencia que nos explica que otro hombre llevara nuestras maletas al tren y que nosotros no nos preocupemos de nada.

Es cierto, un pobre chico viene, coge una maleta en cada brazo y el maleton sobre la cabeza y carga con todo.

Nosotros dos mas el representante sin nada y el maletero con todo

Bueno, parece qué es lo normal.

Llegamos a la estación y es caótica.

Gente con maletas por todos lados. Pasajeros, acompañantes, guías, maleteros, vendedores, ratas, niños pidiendo, leprosos pidiendo, ancianos pidiendo...

Trenes hasta arriba con gente fuera de las puertas agarrandose como pueden... Y sonriendo.

Llega nuestro tren y justo cuando casi esta delante nuestro acompañante nos comenta que tenemos que dar 30 rupias por maleta al maletero. Son 90 rupias cuando nosotros no necesitábamos ese servicio y pensábamos dar 20!!

No importa, somos de primera y por eso viajamos en "ave"

O eso pensabamos! Cuando conseguimos subir vemos que es una tartana.


Eso si, es espacioso, no tenemos que llebar a nadie en el regazo y a simple vista no hay animales. Ademas, nos traen comida cada poco por lo que nos ahorraremos la cena.

Por decoro, no os voy a contar que he tenido que ir al servicio y como es un servicio en un tren de "primera".

Pronto llegaremos a Agra. Veremos si podemos zafarnos de los maleteros esta vez.

Rep

Al final paseo por el pueblo con parada obligada en la tienda del guía.

Repaso del personal a nuestro servicio en el dia de hoy:

Un chofer a jornada completa
El representante de la agencia en Khajuraho
El guia en Orcha
El representante de la agencia en Jhansi (el lugar en el que estaba la estacion)
El portamaletas de la estacion
El representante de la agencia en Agra
El chofer de Agra
(al portamaletas de Agra le mandamos a paseo)
y sin olvidarnos del personal del hotel de khajurajo, incluyendo: nuestro camarero personal del desayuno, el quehizo la tortilla, el que nos puso el cafe (eran distintos), el que abre la puerta de la cafeteria,el guardian del pasillo, el que baja la maleta, la chica que sonrie, el del check aut, el que nos abre la puerta del hotel, el que abre la puerta del coche, el que nos revisa los bajos "del coche" en agra, los que nos cachean en el hotel, la que nos pone el collar de flores, el que nos lleva la maleta a la habitacion, el que nos pregunta si todo esta bien, el que nos sonrie en la primera puerta del pasillo, el que nos sonrie en la segunda puerta, .... aunque no os lo creais , todo esto son personas distintas y aunque tampoco os lo creais todas estas familias comen gracias a nosotros.

No es para santirse bien con uno mismo??

Orcha, la ciudad de los bundelas



Hoy nos hemos levantado prontito y tras desayunar como solo nosotros sabemos hacer, hemos salido camino a orcha. Es un pueblecito que esta a unos 180 km y al que tardaremos 4 horas en coche.

Tanto el chofer como el representante de la agencia han llegado pronto asi que nos montamos.

De la forma de conducir y de las carretetas no vamos a decir mas porque sería mas de lo mismo, pero podemos mencionar lo curioso de los paisajes.

Hay árboles con ramas retorcidas cubriéndonos a nuestro paso. De las ramas cuelgan cientos de miles de murciélagos.

Por todos lados hay vacas y bufalas y sucesivamente tenemos que parar o aminorar la marcha porque a alguna le apetece cruzar o tumbarse en medio. Incluso hemos tenido la suerte de que un elefante nos diera la bienvenida (con la trompa hacia abajo).

Al final llegamos a Orcha.

Es un pueblecito pequeño que tiene 2 palacios que debieron ser impresionantes en sus buenos tiempos. Hoy son una verdadera ruina.


Son inmensos y están totalmente en pie con sus cúpulas, galerías, escaleras, artesonados, ventanas y puertas con marcos tallados... Tienen todo eso pero están desnudos.

Se adivinan pinturas en las paredes pero solo permanecen en algunos rincones.

Aun asi... Impresionantes por su tamaño y su arquitectura.


Al final paseo por el pueblo con parada obligada en la tienda del guía.



Esta vez nos ha caído mal. Tenía prisa por terminar la visita para poder llevarnos a su tienda. Le hemos reducido la propina aunque al final le dimos más de lo que merecía.

Otra vez al coche con nuestro chófer sonriente y a buscar una nueva experiencia

Vamos a coger un tren indio.!!!

Conducir por la india



Ahora que vamos camino a orcha, la carretera podría ser como una mala comarcal, llena de boquetes, con un arcén de tierra no muy ancho y también llena de bañeras. No tiene la línea pintada, ni falta que hace, porque nadie la respeta. La conducción es sencilla: tu vas por el medio de la carretera y ya ésta.

Que viene uno de frente, pues te orillas un poco y que el otro también se orille.

Que quieres adelantar a alguien, pues pitas para que se orille, y si no se orilla pues pitas más fuerte.

Que viene uno de frente y quieres adelantar, pisas más fuerte.

Si son motos pitas y sigues por el centro, que ya se orillaran.

Pero vamos que lo que más circulan son motos, con dos, tres, cuatro, cinco o hasta seis ocupantes, bicis cargando hortalizas, enormes lecheras o lo que haga falta, y personas caminando o animales sueltos. Vamos, que no es raro encontrarse vacas en medio de la calzada, o rebaños de cabras, o de búfalos. Los esquivas y ya está.

Que vas a entrar en un puente donde no da para dos coches (ni hay posibilidad de orillarse), y ya ha entrado otro coche por el otro lado (caso verídico), pues entras al puente, a ver quien se achanta antes, y cuando el de enfrente no lo hace, no queda más remedio que dar marcha atrás esquivando un tractor, hasta que quede libre el puente.

Lo que para un occidental es algo caótico, aquí es de lo más natural y se basa en que hay que tirar para delante hasta que ya no se pueda más, momento en el que te apartas.

En el caso de tener que pillar a alguien, mejor que no sea vaca, que te tocará ir a varanasi a expiar las culpas. Eso si, podrás sacarle partido a su piel y hacer cuero, que para eso están los intocables ...

jueves, 7 de octubre de 2010

La naturaleza de khajuraho

La agencia nos ofrece una excursión opcional (un sacapasta para turistas) para ir a ver unas cascadas que dicen que merecen la pena, así que con apenas cinco minutos de descanso después de comer seguimos el camino con un nuevo guía (cuántas tiendas conocerá éste?).

La verdad es que es muy majo; con 23 años estudia medicina homeopática, habla cinco idiomas (en realidad siete), está casado y tiene un crío de un año. Nos cuenta un montón de cosas sobre la sociedad y culturas indias. El, tuvo novia durante siete años a una chica de casta inferior y su familia le obligó a dejarla al acordar matrimonio con una prima lejana.


La primera parte de la excursión a las cascadas esta bien, con curiosidades y también muy interesante, con gente y niños por toda la carretera, la mayor parte descalzos, como no, y la mayor parte sonriendo y saludando según pasábamos.

Creo que aún no lo hemos mencionado, pero aquí todo el mundo se dedica al trabajo de perseguir propinas, así que cuando llegamos a las cascadas otro compadre (que no habla español) se nos acerca para apoyar la explicación. Muy interesante comparar la gran ciudad de delhi con unas casas perdidas; y la verdad, salvando las distancias no hay tantas diferencias.

Al regreso, oh sorpresa, no hay tienda. Nos da otra vuelta, también interesante por el pueblo viejo, el sistema de castas y la prisión para vacas y se acabó la jornada.

Hay que sumar propinas para el guía, el compadre del guía, el conductor, más a los de la mañana, que otro tanto ...

Y la tarde acaba con una revelación. Como se nos va a acabar el repelente antes de regresar, vamos a una "farmacia" a comprar y compramos a precios indios ... Nos cuesta el repelente lo mismo que una botella de litro de agua ... unos treinta céntimos de euro ...

(como referencia, la cena de hoy, que no ha sido nada especial, ha costado como 90 repelentes de mosquito. Esto se paga a precio turista)

 Por si teneis curiosidad esto es una farmacia india y esta la farmaceutica.


Bueno, habrá que seguir haciendo el indio unos cuantos días más :-)

Los templos de khajuraho



Los templos de khajuraho son conocidos por las figuras explícitamente eróticas que albergan. Hoy hemos tenido mucha suerte con los guías, tanto con el de la mañana como con el de la tarde.

Cuando hablamos de templos, no se puede trasladar a imágenes que tengamos en la mente; desde luego, no son como las iglesias, ni como una mezquita, ni como los templos griegos o romanos, aunque también tiene una entrada y un santa santorum, rodeado por un pasillo por donde circular.

Según nos cuenta el guía, los templos cuentan como alcanzar la iluminación, en este caso a través del placer. La iluminacion solo la pueden conseguir de este modo los hombres, puesto que las mujeres ya estan iluminadas (son creadoras de la vida, dan a luz).
Otro posible origen es fomentar la natalidad tras períodos de guerras.

Independientemente de la temática es increíble pensar que siendo construcciones de hace más de ocho siglos, transmitan tal sensación de movimiento. Cómo podrían compararse a las obras de finales del románico, principios del gótico?

No vamos a poner ninguna de las figuras subidas de tono... pero para aquel que tenga curiosidad, las incluiremos en el reportaje del viaje.

Aun asi, os ponemos esta foto de un templo mas pequeñito en el que hay mucha actividad, mirad que colorido!!


Tras ver los templos, a qué no sabéis a donde nos lleva el guía? Pues sí, habéis acertado, de compras. En esta ocasión a una tienda gubernamental, que se caracterizan por venir con los precios puestos. Así que los productos son más caros, pero no es necesario regatear. En esta tienda tenían de todo y no notabas la presión, así que nos la hemos tirado larga, para salir como siempre, preguntándonos, cuánto nos habrán engañado éstos?

Bueno, pues ahí no acabó todo, como aún había cosas que comprar pues a otro sitio, en el que los vendedores se rieron en hindú de nuestro regateo. Vamos, seguro. Y para que compremos más cosas lo rematan todo diciendo "solo ver, solo ver".

Así que terminamos empate, templos de khajuraho, dos horas y media, tiendas de khajuraho, dos horas y media. :-)

KHAJURAHO

DIA 6-10-10

Esta mañana bien tempranito ha venido nuestro chofer a buscarnos para llevarnos al aeropuerto. Ibamos  a Khajuraho.
Sabiamos lo que ibamos a ver alli pero no todo lo que nos ibamos a encontrar.
Nosotros pensabamos ver los templos tantricos famosos en el mundo entero y por lo tanto pensabamos encontrar miles de turistas haciendo fotos y por consiguiente un pueblo transformado por y para el turismo.
La primera impresion ha sido totalmente distinta.
Estamos en un hotel muy muy bonito, con su personal sonriente y superatento a cualquier necesidad que nos pueda surgir para atendernos en medio de la India profunda.
Despues de darnos un baño en la piscina decidimos dar una vuelta por el pueblo. Nada mas cruzar las puertas aparecio nuestro primer amigo. Nos saluda en español y por iniciativa propia decide acompañarnos y enseñarnos orgullos su pueblo.
como veis, la primera imagen de una de sus calles es asombrosa.

la segunda fue mas asombrosa aun, tanto que no pudimos reponernos de nuestro asombro a tiempo para inmortalizar el momento. por otro lado tampoco seria apropiado.
Un niño de unos 5 o 6 años defecaba de la forma mas natural en la via publica (delante de los matorrales que crecian en la via publica)

Hasta este momento solo veiamos suciedad y nos inundaba la desconfianza. pero nuesto amigo empezo a llevarnos por las casas de las diferentes castas, nos explicaba como vivian cada una de ellas, la gente salia a nuestro paso para hacernos fotos (los raros para ellos eramos nosotros).. y todo empezó a tomar color.

Niños y niñas con saris de colores salian por todos lados a nuestro paso saludandonos en varios idiomas, ofreciendose para que les hiceramos fotos,... y claro, pidiendo unas rupias o algo a cambio.

Una experecia extraña.

para terminar la jornada nuestro amigo nos llevo a ver un espectaculo de baile en el que chicos y chicas con trajes de las distintas provincias de la india mostraban su arte con distintas ropas.

El templo de la flor de loto



No podemos no poner esta foto del templo de la flor de loto, que nos ha quedado muy muy bien.

Delhi, la tarde



Por la tarde el guía ya empieza a hacer de las suyas; nos lleva a cambiar el dinero donde unos conocidos suyos, a un buen cambio, hay que reconocer, y a el le dan un gel por habernos llevado a una tienducha de medicinas en medio de un mercado de mala muerte. Si en la tienda de al lado no vendían dientes será de casualidad.

La segunda, ya con dinero fresco, nos lleva a una tienda de productos de cachemira, vamos para que conozcamos el género. Daba miedo mirar cualquier cosa. Todo era muy bueno, muy bonito, y nada barato. Su objetivo era vendernos lo que fuera; si no te gustaban las pasminas, tenían alfombras de cachemira, o mantelitos con piedras semipreciosas incrustadas, o unos saris aún más preciosos, o joyas de plata, o tallas de madera de sándalo... el ver la cara de belén daba miedo; por un lado la gustaba todo, pero por otro se ponía muy tensa con la situación. Por supuesto, ninguna cosa venía con precio.

No sé cómo, pero conseguimos salir indemnes de la situación. Así que tocaba ir a otros dos templos más. En la india conviven siete creencias más o menos mayoritarias. El primero, la primera mezquita que se construyo en la india, ahora derruida, donde pudimos ver un grupo de danzas indias. El otro, el templo de la flor de loto, es una construcción moderna, realizada para que personas de cualquier creencia vayan a orar, o es que es una religión en la que aunan el resto de las religiones.

Bueno,pues ya debíamos estar a punto de caramelo, porque nos llevó a otra cooperativa y ahí ya si que nos tuvimos que zafar en el cuerpo a cuerpo. Lo primero siempre es que te ofrecen algo para tomar (agua, café, te, cola, refresco) y luego ya al tema. Nos sacaron lo menos 25 saris, a cada cual más bonito (y más caro), pero después ya pasamos a otras secciones. Te enseñan de todo y te venden de todo.

Al final, regateo y más regateo y de cualquier forma, al salir te sientes engañado; unas veces más, otras menos, pero siempre engañado.

Lo que hay que reconocer es qué bien la sienta a belén el sari.

y  al final, como siempre...



dando gusto al cuerpo y al paladar con la rica comida india.

Bueno, en algunos casos esta un pelin mas picante de la cuenta. Hoy la cena fue en un bar de lo mas pintoresco que no era precisamente para turistas. podeis fijaros en el expositor de carne que hay al fondo.
Eso si, en este sitio no habia insectos en el pan (al menos eso queremos pensar)

miércoles, 6 de octubre de 2010

Delhi, comida



A lo largo de la ruta turística, también hemos ido a la agencia, para repasar el plan. Ningún problema. El dueño, sijh, con su barba y su turbante era realmente curioso. Pena no haberle sacado una foto.

Para comer el guía nos lleva a un sitio que tenían concertado y se queda a comer con nosotros, contándonos más cosas de la india y aprovechando para practicar su español. El guía es realmente curioso: el único indio que hemos visto con pendientes, y por si fuera poco, como de brillantes, como los futbolistas.

La comida, pues hay que probar de todo, pero como parece costumbre es pollo, cocinado de distintas formas y al que le cambian la salsa.

Delhi, la mañana



Dicen que delhi tiene entre doce y trece millones de habitantes. Demasiado grande para verla en un solo día ... pero nos haremos una idea.

Hoy ya nos toca guía de habla hispana o algo parecido, de esos que te dicen si, si, si... aunque realmente no te estén entendiendo. La verdad es que simpático y nos lleva a ver las cosas típicas. El tráfico es igual de caótico o más que la víspera. Extraña no ver edificios altos por ningún sitio y la cantidad de vegetación que abunda por todas partes. Vale, es verdad que también hay suciedad, pero como en tantos otros países.

De lo que más nos ha gustado de por la mañana es un templo hinduista (donde no pueden hacerse fotos) y otro sijh.

El templo hinduista está lleno de colorido y aunque el guía dice que tienen más de tres mil dioses parecen todos iguales. Los que más molan son el dios mono, de la fuerza, energía,... y el dios elefante, de la suerte.

Aquí no hay mucha gente, porque no hay obligación de ir al templo ningún día; se supone que cada creyente tendrá su templo en su casa.

En cambio, en el templo sijh, el colorido lo dan las personas. Hay que entrar descalzo y con la cabeza cubierta. Aquí todos los adornos, la puerta, la cúpula, son de oro... parece que los sijhs manejan. De las cosas que tiene que hacer es no cortarse el pelo nunca y llevar una daga siempre.

En este templo visítanos una zona donde daban de comer todos los días gratis a cientos de personas, pan y lentejas. Realmente curioso.

Llegada a delhi


Al llegar al aeropuerto, la terminal no solo parecía moderna, sino que tenían una moqueta nuevecita, inmensa, del tamaño de varios campos de fútbol, que por cierto, recorrimos, y muy muy limpia. Con lo que nos habían dicho, más nos sorprendió. Pensamos que a lo mejor se habían engalanado para acoger los juegos de la commonwelh.

Después de recuperar las maletas se acercaba el momento de la verdad; habíamos llegadi a delhi sin problemas, pero, habría alguien esperándonos? seríamos capaces de identificarlo? y si no qué podíamos hacer, siendo ya tan de noche?

Al salir por las puerta, la emoción de que vayan a recogerte con un cartel con tu nombre; vamos, eso no pasa todos los días.

Allí había una decena larga de personas con carteles, y pasas con disimulo y vaya, parece que en ninguno pone nada. Pues a ver que hacemos ...

Ah! Que al otro lado de la salida, ya en la calle hay más gente con carteles. Nosotros parece que no somos vip. Salimos fuera y de repente, el estrés: miles de personas con carteles para recoger gente. Pero, como vamos a ser capaces de encontrar el nuestro entre tantos? Es más difícil que encontrar una aguja en un pajar

Recorremos la horda en una dirección y nada, damos la vuelta, y de nuevo, nada. Pues no se... el avión ha llegado con retraso... a ver si se van a haber ido... a ver si estaba dentro y no nos hemos dado cuenta...

Vuelta para adentro y de nuevo, nada. Con la cantidad de gente que había fuera es complicado ver los carteles. Estamos perdidos en delhi ?

Vuelta para fuera y ahora vamos a ir realmente lentos, que no se nos pase nadie, observados por miles de ojos; ya, dispuestos a llamar, venga vamos a dar una última vuelta... uno que llega con un nuevo cartel y por fin estamos encontrados: ANA BELEN BARRAGAN :-O

El chofer, a pesar de lo esperado, no sabía español, pero mascullando inglés nos entendemos. El camino al hotel, como de media hora, es ejemplo de lo que ya nos habían advertido: su conducción es realmente caótica, pero no por ello parece insegura. Hay militares por todas las calles. Por fin llegamos sanos y salvos al hotel.

El hotel...  debe de ser lo más de lo más

Al entrar revisión de bajos y maletero. Libres de bombas seguimos avanzando.

Un hombre con turbante abre la puerta, otros dos de casta inferior cogen las maletas y para adentro.

Ooooohhhh. Todo de mármol. La calidad y el lujo se palpa en el ambiente... Vamos que hacia mucho frio como en los sitios de categoria de este pais.

Salvo una siestecilla en el avión, llevamos muchas horas sin dormir. Es muy tarde. Mañana sera otro dia.

After mints



Otra novedad culinaria ha sido un sobrecito que lo único que ponía era after mints.

Qué será, será ?

Cuando el compañero de al lado acabó de comer lo descubrimos. Son unas cosas diminutas que refrescan la boca ... que después de tanto picante se agradece :-)

Los vuelos



Qué puede pasar cuando tienes que hacer transfer en un aeropuerto para enlazar vuelos con un margen de una hora? Qué puede pasar si esos vuelos están en terminales diferentes? Qué, si para pasar de una terminal a la otra te obligan a pasar de nuevo por el control de pasaportes y por el arco de seguridad?

Que toca correr. Correr mucho. Correr hasta tener agujetas ... hasta que al llegar a la puerta ves que van con retraso y te preguntas, para qué he corrido?

Llegas 5 minutos tarde y aún así te toca esperar :-)

Los vuelos, en general bien; con el cansancio acumulado, la siesta (por fin), y que te entretiene con la comida y la tele, con pelis de bolliwood, se pasa volando. jeje

Así que hemos tenido la suerte de probar los primeros platos de cocina hindú, a base principalmente de pollo y alguna que otra especia (cardamomo, canela y alguna otra sin identificar, pero con un característico sabor picante).

Esto es gracioso, porque la compañera de al lado decía que los platos no eran picantes ... estamos llenos de curiosidad de cuando lleguemos a los que de verdad lo sean.

Belén ha intimado mucho con la nena ... a punto incluso de cambiarla el pañal, ¡¡ha cogido una práctica!! Aquí os dejamos una foto con su nueva amiga Yogui.

lunes, 4 de octubre de 2010

Dormir en el aeropuerto



Con tanto cansancio acumulado, cada uno tiene que descansar como puede

Comienza la aventura!!



Dicen que todo gran camino comienza con un primer paso ... en este caso el primer paso ha sido muy muy duro. Hemos llegado a la T2 a las 3:15 y el vuelo sale a las 6:45 ... otra noche sin dormir ... o casi ...