miércoles, 6 de octubre de 2010
Llegada a delhi
Al llegar al aeropuerto, la terminal no solo parecía moderna, sino que tenían una moqueta nuevecita, inmensa, del tamaño de varios campos de fútbol, que por cierto, recorrimos, y muy muy limpia. Con lo que nos habían dicho, más nos sorprendió. Pensamos que a lo mejor se habían engalanado para acoger los juegos de la commonwelh.
Después de recuperar las maletas se acercaba el momento de la verdad; habíamos llegadi a delhi sin problemas, pero, habría alguien esperándonos? seríamos capaces de identificarlo? y si no qué podíamos hacer, siendo ya tan de noche?
Al salir por las puerta, la emoción de que vayan a recogerte con un cartel con tu nombre; vamos, eso no pasa todos los días.
Allí había una decena larga de personas con carteles, y pasas con disimulo y vaya, parece que en ninguno pone nada. Pues a ver que hacemos ...
Ah! Que al otro lado de la salida, ya en la calle hay más gente con carteles. Nosotros parece que no somos vip. Salimos fuera y de repente, el estrés: miles de personas con carteles para recoger gente. Pero, como vamos a ser capaces de encontrar el nuestro entre tantos? Es más difícil que encontrar una aguja en un pajar
Recorremos la horda en una dirección y nada, damos la vuelta, y de nuevo, nada. Pues no se... el avión ha llegado con retraso... a ver si se van a haber ido... a ver si estaba dentro y no nos hemos dado cuenta...
Vuelta para adentro y de nuevo, nada. Con la cantidad de gente que había fuera es complicado ver los carteles. Estamos perdidos en delhi ?
Vuelta para fuera y ahora vamos a ir realmente lentos, que no se nos pase nadie, observados por miles de ojos; ya, dispuestos a llamar, venga vamos a dar una última vuelta... uno que llega con un nuevo cartel y por fin estamos encontrados: ANA BELEN BARRAGAN :-O
El chofer, a pesar de lo esperado, no sabía español, pero mascullando inglés nos entendemos. El camino al hotel, como de media hora, es ejemplo de lo que ya nos habían advertido: su conducción es realmente caótica, pero no por ello parece insegura. Hay militares por todas las calles. Por fin llegamos sanos y salvos al hotel.
El hotel... debe de ser lo más de lo más
Al entrar revisión de bajos y maletero. Libres de bombas seguimos avanzando.
Un hombre con turbante abre la puerta, otros dos de casta inferior cogen las maletas y para adentro.
Ooooohhhh. Todo de mármol. La calidad y el lujo se palpa en el ambiente... Vamos que hacia mucho frio como en los sitios de categoria de este pais.
Salvo una siestecilla en el avión, llevamos muchas horas sin dormir. Es muy tarde. Mañana sera otro dia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¡Madre mía...!
ResponderEliminarDespués de todo ese stres... ¡A disfrutar de Delhi!!!
Commonwealth
ResponderEliminar