viernes, 2 de septiembre de 2011

Peterhof



Como decíamos ayer, el zar tenía multitud de palacios, que para eso era el zar. En esta ocasión nos vamos a Peterhof, un palacio de verano, rodeado de jardines con fuentes, que se tira un aire a la Granja.

Para ir, cogemos un catamarán, para cruzar el báltico (1000 Rb). Al llegar, nos dejan en un embarcadero que acaba en unas taquillas con unos tornos... que nos "dan paso" a los jardines (800 Rb). Parece que hoy también toca lluvia por lo que intentaremos entrar en el palacio lo antes posible y ya dejaremos para después, a ver si hay suerte y ya ha escampado.

Pero, aunque ya lo habíamos leído, nos encontramos con otra de las cosas que pasan por aquí: el horario de visita de algunos sitios es diferente para rusos que para turistas extranjeros, de la misma forma que el precio es sustancialmente diferente (y en este caso hasta la taquilla).

El caso es que a esta hora no podemos entrar ... así que  vemos los jardines y sus fuentes, que están bastante bien. En general parece que les gustan los dorados y en particular las fuentes parece como que las hubieran dado una mano de pintura dorada anteayer.

En lo que escampa, aprovechamos para comer en otro puesto de perritos calientes, pero en este caso, siendo dentro del palacio, lo atiende una jovencita ;-)



A la hora adecuada hacemos la visita al palacio, no demasiado grande, pero bien presentado, con sus paredes forradas de seda, con sillas y sillones tapizadas a juego, sus juegos de cerámica y los muebles de madera labrados (1040 Rb).


Para volver, por otro camino, vemos en la guía que hay que coger un autobús, pero claro, no sabemos exactamente dónde está la parada y en las paradas te pone el itinerario, pero en cirílico y no tenemos ni idea del sentido. En fin, vemos que una es circular, así que nos subimos y usa veremos donde nos lleva; aún no ha anochecido y tenemos margen (40 Rb).

No tarda mucho en llegar a lo que se ve claramente como una estación de tren, así que vamos a la taquilla y con un español perfecto, enseñando en el mapa San Petersburgo, la de la taquilla nos entiende y en ruso perfecto nos indica que son 114 Rb y que el andén es el contrario. Tras un momento de tensión, en medio de un andén con indicadores en ruso, cogemos el primer tren que pasa por allí y conseguimos llegar al destino.

Total casi 3000 Rb unos 75€ por la excursioncita.

El resto de la tarde la dedicamos a otra de las islas de San Petersburgo, Vasilievsky, que a parte del ambiente universitario que tiene se caracteriza por las vistas que tiene a las otras islas de la ciudad. Al ser inicio del curso nos encontramos con un curioso acto académico en que cada facultad se agrupa en torno a su estandarte.

Como tiene que ser, en este caso la cena en un sitio ruso sin ningún cartel en otro idioma y una camarera que por supuesto no sabe ni 2 en inglés. Seguimos jugando a las películas, pero ayuda que sea self-service.

Hoy regresamos en metro, pero igualmente cansados.

2 comentarios:

  1. Muy chulas las fotos, pero la tercera es im-presionante...!!!

    ResponderEliminar
  2. Seguro que ya no os acordáis de los 3000 Rb de la excursioncita

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.